martes, abril 24, 2007

El envoplast

Ricardo saliò de su casa y se comprò cinco cajas de Envoplast.

Volvio a su hogar y tomo los rollos de envoplast. Se envolvio completo en el papel plastico que normalmente se usa para proteger a los alimentos en la cocina.

Lo ultimo que hizo fue tomar su navaja de explorador y abrir 4 orificios: uno en la boca, uno en la nariz y dos en los ojos. No abrio los de los oidos porque tampoco estaba interesado en escuchar.

Al final de su tarea, se miro en el espejo y quedo satisfecho. Sabia que con este traje no podria ser tocado y/o alcanzado por nada ni nadie. No se mancharìa ni se ensuciarìa.

Y asi vivio un tiempo.

Algunos no se dieron cuenta de su traje especial, porque como era transparente, casi pasaba desapercibido. Algunos, un poco mas detallistas, lo miraban sabiendo que habia algo raro en este hombre. Unos terceros, evitaban el contacto con el, còmo hacer para compartir con alguien que no escucha.

El todavia no se ha dado cuenta de esto. Cree que esta salvo. Y no sabe de lo que se esta perdiendo. Y tampoco esta disponible para escuchar a quien pueda ayudarlo. No entiende las señas que le hacen, usa la nariz para respirar y la boca solo para contar sus historias y para justificar su envoplast con la certeza de que asi era la mejor manera de estar en el mundo.

1 comentario:

Roberto dijo...

lastima que no se echo Limagel antes de envolverse...! porque ha debido sudar como un cochino, era el hance perfecto para - aparte de aislarse del mundo - de verse mejor para cuando considerara volver a el... o no?

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